Argumentos sobre la existencia de Dios y moderna Cosmología

Os presento este documental en lengua inglesa, lamentando que no pueda ser seguido por los no iniciados en el idioma de Shakespeare. Creo que existe en red una versión francesa que tendré a bien enlazar. Seguidamente aportaré mis reflexiones, esperando que puedan servir de punto de partida para el debate.


Primeramente señalará que es difícil compartir su alerta sobre una supuesta conspiración para "secularizar" a la humanidad y menos aún los presentimientos conspiranoicos sobre el novus ordo seculorum; este desencantamiento del mundo tiene como punto de partida los propios éxitos del pensamiento racional-científico para explicar el mundo, y la lenta capacidad de adaptación de las religiones tradicionales organizadas para encajarlos. Pero comparto con el documental el afán de recuperar una nueva espiritualidad capaz no solo de integrar los hitos más novedosos de la ciencia, sino de sacar provecho de ellos ad maiorem gloriam dei.

Su punto de partido es la teoría del Big Bang, según la cual el origen de nuestro universo a partir un punto de "densidad infinita" o "huevo cosmico" supone no solo el de materia y energía: el mismo espacio y tiempo son originados. Las razones expuestas nos llevarían de retorno al argumento de Santo Tomás de Aquino tomado de Aristóteles sobre la primera causa, ella misma no causada.





El mismo Kant desveló la antinomia que encerraba cualquier afirmación al respecto partiendo de la razón pura: categorías tales como tiempo o espacio, finito o infinito, pueden demostrarse tanto como su contraria. Pero tenemos una ventaja sobre Kant: no partimos de la razón pura, tenemos datos, hemos observado el universo, creado modelos y contrastado estos. Y el consenso de la abrumadora mayoría de la comunidad científica apunta a que nuestro universo tuvo un principio siendo la causa de éste inabordable en términos científicos. Incluso la noción de tiempo antes de la "gran explosión" resulta carente de sentido. El tema de la eternidad se insinúa sin disimulo en todo nuestro pentagrama cósmico.

De acuerdo al argumento, en base al Big Bang la causa nuestro Universo debe ser inmaterial y no estar ligada con el espacio y tiempo, es decir sería eterna, ya que como vimos el gran acontecimiento es el origen tanto de materia y energía, como de las cuatro dimensiones espacio-temporales. Podríamos argüir, con Stephen Hawkings, sobre alguno ley de la naturaleza, todavía no aclarada. Pero según los autores una 'ley de la naturaleza' no produce ningún evento, tan solo constatan el patrón que los eventos deben seguir y la hemos determinado en base a nuestras observaciones, que en ninguna manera serían capaces más allá de nuestras categorías de tiempo y espacio. La mejor explicación sería aquella que en última instancia no requiriese de explicación, la causa no causada, eterna, que crea el Universo ex nihilo.


Como ejemplo de leyes científicas que entrarían en embarazoso conflicto nos expone las de la Termodinámica. La primera, por ejemplo, nos dice que la materia-energía (actualmente se consideran como dos caras de una misma realidad) nunca puede ser creada, ni destruida. Esta ley se aplicaría al funcionamiento cotidiano de nuestro universo, pero no al origen de Universo mismo, pues se constata como en este se ha creado materia-energía y dimensiones a partir de la nada.

Se toman la licencia los apólogos de nuestro documento de ampliar las cualidades de esta causa primera, ya no solo no causada, eterna e inmaterial, sino con voluntad y capacidad de elección y por lo tanto de elección. La justificación toma base en el absoluto azar que regiría el comienzo, que podría perfectamente no haber tenido lugar, no obstante, parece la causa haber tomado "una decisión": fiat lux. Este tipo de "decisiones" para los iniciados en la física cuántica no resultarían tan extrañas abundando en su disciplina las situaciones absolutamente azarosas, donde un partícula subatómica parece "tomar una decisión".


Es, en definitiva, la cuántica la única explicación "material" a la emergencia de todo un universo, pero a partir ¿de la nada?. No exactamente, sino a partir del vacío, el vacío cuántico. Este comparte con la nada la ausencia de materia-energía, pero también de dimensiones espacio-temporales y, sin embargo, es algo donde pueden tener lugar fluctuaciones cuánticas, capaces de explicar, el alumbramiento del universo sin recurrir a Dios, aunque tampoco sin descartarlo. ¿Y si Dios y fluctuación cuántica no son excluyentes sino una misma realidad contemplada desde diferentes perspectivas?. De hecho, el budismo zen nos ha legado el concepto de Ku, Mahasunnyata o Gran Vacío, fuente de donde brota la existencia sin demanda de compensación ¿No son quizá una fluctuación cuántica o nuestro universo, simplemente el "baile" de la Divinidad? Quizá, eso vienen a sugerir los textos sagrados hindúes. Sobre esta última interpretación os adjunto un sugerente enlace


No en vano, el físico de partículas Paul Davies nos ilustra en "Hiperespacio" con deducciones basadas en experiencias en aceleradores de partículas que constatan surgimiento de fotones en nuestro Universo a partir de este vacío cuántico, un breve recorrido por este y su posterior desvanecimiento en aquel, si se me permite Mahasunnyata. El suceso en cuestión no viola en absoluto la primera ley de la Termodinámica, ya que igual que se crea el fotón vuelve a desaparecer, siendo el balance energético nulo.


Es decir, contamos con interpretaciones alternativas a la teísta ortodoxa, que no obstante en algunos casos nos conducen a escenarios no exentos de espiritualidad. Por otra parte, esta interpretación alternativa que sustituye la noción de nada por la de vacío cuántico tampoco descarta el Dios personal de las religiones del Libro, tan solo lo situaría mas allá de la visión de nuestro documental.

Por otra parte, también se retoma un argumento de Lemaître, el padre de la idea de Big Ban (Huevo cósmico en su versión) y sacerdote jesuita. Tiene relación con el segundo principio de la Termodinámica, según el grado de entropía (desorden) del Universo aumenta constantemente. Ello descartaría las cosmovisiones materialistas que apuntan a un Universo eterno, sin principio ni final: en ese tiempo eterno hasta la llegada de nuestro presente el aumento de la entropía sería infinito y sería imposible la existencia no ya de una Galaxia o una Estrella, sino de un simple átomo, sistemas de por si ordenados.


El principio antrópico.


La siguiente parte del argumentario recurre al llamado "principio antrópico" aunque quizá no utilice la expresión exacta. Este principio es realmente demoledor en un principio para las cosmologías materialistas e incluso para cualquier científico que opte por separar lo religioso de lo científico, como dos magisterios no excluyentes. Pero dije "en un principio" por que la réplica está cargada con pólvora real: la alternativa postula el "Multiverso", o sea la idea de que nuestro Universo no es el único posible, ni existente, que ya veremos posteriormente.


El argumento es el siguiente: hay un conjunto de constantes físicas fundamentales que son de tal manera que si hubieran sido ligeramente diferente, el universo habría sido desprovisto de vida inteligente. Es como si estamos en equilibrio sobre el filo de un cuchillo. Algunos filósofos y los físicos toman el "ajuste fino" de estas constantes para ser un explanandum que clama por un explanans.


Es decir, este principio podría explicar la necesidad de diversas constantes físicas tales como la constante de estructura fina, el número de dimensiones del Universo y la constante cosmológica. Concretamente se puede citar que si no existiera estrellas ligeras como el sol, y por ejemplo todas las estrellas fueran tres veces más pesadas, solo vivirían unos 500 millones de años y la vida pluricelular no habría tenido tiempo para desarrollarse. O si la velocidad de expansión del universo un segundo después del Big Bang hubiera sido sólo una cienmilbillonésima parte más pequeña, el universo habría vuelto a colapsarse en un Big Crunch, si hubiera sido más rápida electrones y protones no habían llegado a formar átomos. Y esas condiciones son extraordinariamente excepcionales, a decir de nuestros autores la probabilidad sería de 1 entre 10^20 (1 seguido de 20 ceros). ¿Puede ser nuestra existencia es una casualidad tan absoluta?. Algo nos lleva a decir que no, que nuestra existencia es más probable y no un simple golpe de azar en una lotería cósmica.

Comentarios

  1. Ahora estaría bien, como contrapunto, poner uno que diese pruebas de la "no existencia" de Dios. Daría lugar a un interesante debate seguro.

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  2. Por supuesto, lo encontré uno en dos partes. Los comentarios los añadiré más tarde. A mí personalmente, a pesar de ser agnóstico, prefiero la existencia de Dios.Qué sea un Dios personal, que se encarna en Cristo y se revela en la Biblia, es otra cuestión que para mí resulta más difícil de integrar.

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