Si tocan París, nos tocan a todos.

París se convierte en la capital del mundo con una manifestación histórica


Hoy todos somos franceses.
¡ Vive le France! 
¡Nuestra civilización resistirá la barbarie!


Desde el miercoles pasado nuestro país vecino y particularmente su capital París ha venido sufriendo una oleada de terrorismo practicada por fundamentalistas islámicos vinculados políticamente a Al-Qaeda. Cuando comienzo esta crónica el domingo 11 de Enero, lo peor ha pasado y se ha convocado una concentración masiva en París de repulsa a este atentado. Los fatales sucesos dejan 20 muertos (entre ellos los tres yihadistas) y al menos 12 heridos, cinco de ellos de gravedad. 54 horas de impotencia y espanto.

El ataque más sangriento y que más se recordará de estos días infames se produjo el miercoles 8 cuando los hermanos Cher Cherif y Said Kouachi de 32 y 34 años atentan contra la sede del semanario satírico 'Charlie Hebdo', amenazado desde 2006 por publicar chistes sobre Mahoma y el Islam. Se equivocan de número y entran en el archivo de la publicación.

Los yihadistas llegan a la sede del periódico vestidos de negro, encapuchados y armados con fusiles automáticos AK-47, los tristemente célebres 'Kalashnikov'. En esos momentos se celebraba la reunión de portada. Mueren acribilladas a balazos 11 personas: un policía, ocho empleados de 'Charlie Hebdo', un invitado y un empleado de mantenimiento.






Por la tarde, más de 100.000 personas se reunen en diversas ciudades exhibiendo carteles y pegatinas con el lema "Je su suis Charlie" en solidaridad con la publicación; pero desafortunadamente hasta la tarde del Viernes en que son ejecutados 3 terroristas no acaba el baño de sangre, que incluye tanto la huída de los primeros, como un nauseabundo secuestro en una carnicería "Kosher" (comida permitida según la tradición judía costando 4 muertos y varios heridos entre los rehenes más el deceso del nuevo secuestrador que actuaba en coordinación con los atacantes de 'Charlie Hebdo'.

El islam y las caricaturas.

En primer lugar admito que las caricaturas sobre una u otra religión pueden ser de mal gusto, y eso vale tanto para el islam, como para el cristianismo o el budismo; otra cosa es si la libertad de expresión que prevalece en nuestras sociedades occidentales debe tener preferencia sobre mi susceptibilidad en cualquiera de los casos. Y es que sentirme "ofendido" por tal o cual declaración o representación pública depende mucho de mi susceptibilidad personal e incluso mi sentido del humor. De hecho admito que el tipo de humor de "Charlie Hebdo" me parece muy facilón, ya que la parodia de la religión siempre es un contenido que "vende" sin necesidad de ejercitar demasiado el ingenio. Eso es una cosa, otra es repito la libertad de expresión y como no, la proporcionalidad y el respeto a la ley, así como a la vida; cosas que, por otra parte, la los fanáticos en cuestión les resbala completamente. Peor para ellos, por supuesto

Caso que una de las partes entienda que se promueven la discriminación o el odio, entonces tenemos los tribunales, así se procede en los países civilizados. El que unos tiparracos se crean con el derecho de imponer la venganza, por encima de las leyes, excepto la suya propia (Sharia) es inadmisible y es una ataque frontal contra nuestra sociedad y sus valores. Y no puede quedar sin respuesta.

Puestos a dar sugerencias a nuestros gobernantes: lo que se habría de comenzar es por cuestionar el papel de regímenes "moderados", que se encargan de difundir y financiar el "wahabismo", ya está bien de callar la boquita por el dios-petróleo.

Terror la vispera de Sabbath

Como colofón, a toda esta cadena de calamidades, el viernes nos encontramos con el secuestro, ni más ni menos que a una carnicería de Kosher, es decir un ataque directo a la comunidad judía de Francia. Más claro agua, no tienen ninguna intención de ocultarlo, no hablan de antisionismo: directamente la comunidad judia en todo es mundo se transforma en objetivo, no se trata solo de Israel. Más claridad es sus propósitos no pueden manifestar, por lo que no podemos dejar de pronunciarnos de forma categórica, contra este nuevo tipo de fascismo, se reivindique como tal o utilice otras denominaciones.


Tenemos un problema: a modo de conclusión


No podemos mirar para otro lado, tanto como europeos, como herederos de la civilización occidental, tenemos un problema, que no es el único, pero tenemos un problema grave concreto con el integrismo islámico. Salvaguardando todos los derechos y garantías de la mayoría de la comunidad musulmana, no podemos ignorar que una minoría esta siendo captada por una serie de organizaciones terroristas, sectarias con apoyo en países para nada democráticos, algunos "aliados". Y en gran medida muchos de esos terroristas "novatos" los está exportando Europa: muchos de los jóvenes voluntarios son nacidos en países europeos y no se sienten identificados, para nada, con el país que acogió a sus padres o abuelos.

La amenaza xenófoba o racista es otro problema a considerar seriamente: soluciones fáciles no existen, pero como punto de partida, el odio no es solución en absoluto, es otro grave problema en si mismo; los principios que hacen especialmente interesante a nuestra civilización incluyen la libertad de pensamiento y la aplicación de la ley. Las condenas generales a una determinada comunidad no son propias de nuestro sistema de libertades: se juzgará individualmente a todo aquel que cometa un crimen, pero eso así que se aplique con contundencia a todo aquel que transgreda la ley y se dedique a fomentar el odio y la barbarie. Para ello la labor de cuerpos de seguridad desenmascarando todas las redes de apoyo, propaganda o captación es fundamental. Esperemos que el resto de la sociedad esté a la altura histórica, cosa que, por cierto, no considero que esté garantizada.



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