La resistencia alemana al nazismo: "La Rosa Blanca"

Entre 1933 y 1945, más de 3,5 millones de alemanes habían estado en los campos de concentración o en prisión por razones políticas, y alrededor de 77.000 alemanes murieron por una u otra forma de resistencia por tribunales de fuero especial, consejo de guerra, y el sistema de justicia civil. Muchos de estos alemanes miembros de la administración del estado fueron considerados por los nazis sospechosos de subversión y conspiración.

Con el debido respeto con todos los grupos opositores, a los que en su momento rendiremos el recuerdo necesario, centraremos nuestra atención en un grupo especialmente interesante, tanto por la profundidad de convicciones, como por su heroísmo, no basado en mera bravuconería sino en un integridad moral y coherencia personal: la Rosa Blanca (en alemán, Die weiße Rose) abogaba por la resistencia no violenta contra el régimen. La rebelión contra la guerra y la barbarie prende la mecha de este pequeño número de estudiantes universitarios centrado en Munich, pero con conexiones en Berlín, Hamburgo, Stuttgart y Viena. Fue fundado en junio de 1942 y existió hasta febrero de 1943. Los miembros de la Rosa Blanca, la mayoría cristianos militantes, redactaron, imprimieron y distribuyeron seis hojas en las que se animaba a la resistencia contra el nacionalsocialismo. Son sus líderes, los hermanos Hans SchollSophie Scholl los que nos han dejado el testimonio más destacable. La sexta hoja fue sacada de Alemania por Helmuth James Graf von Moltke y vía Escandinavia la dió a conocer el Gran Bretaña, de manera que en julio de 1943 los aviones aliados lanzaron múltiples copias del retitulado "Manifiesto de los estudiantes de Munich".

Uno de los fundadores de la Rosa Blanca, Wili Graf, pertenecía a un Grupo Juvenil Católico prohibido por el Nacionalsocialismo, por lo que ya estuvo en prisión preventiva casi un mes. A su salida, entró en contacto con los otros fundadores de la Rosa Blanca, los hermanos Sophie y Hans Scholl, protestantes, Otl Aircher, católico, Kurt Huber, también católico y el más intelectual del grupo dada su condición de catedrático, Alex Schmorell y Christoph Probst, casado y con tres hijos y que horas antes de su ejecución se convirtió al catolicismo recibiendo el Bautismo y la Comunión de manos del capellán Heinrich Speer.
El nombre de "La Rosa Blanca" provendría posiblemente del romancero español del mismo nombre de Clemens Brentano, ardiente romántico del S XIX. Su actividad se centraba en la publicación de pasquines (llamadas Hojas) y el sabotaje activo pero no violento. Una peculiaridad de la mayor parte de sus miembros fundadores era una profunda religiosidad; de hecho sus fuentes espirituales e ideológicas fueron, por un lado, el llamado grupo de "Renovación Católica" francés de finales del siglo XIX, integrado por escritores de la talla de Bernanos, Claudel o Maritain, y el catolicismo reformado alemán de Theodor Haecker y Carl Muth, director de la revista Hochland, y cuya meta era tender puentes entre el pensamiento católico y la cultura moderna. Con estos dos, también activos opositores del Régimen Nazi, los fundadores de  mantuvieron frecuentes entrevistas. No en vano Hochland es considerada como una de las referencias en la resistencia intelectual al nazismo, con artículos polémicos como un elogio de Alexis de Toqueville y pese a ser tolerada un tiempo será prohibida definitivamente en 1946



Fue la dura experiencia la guerra la que cimentó la convicción de los miembros varones de "La Rosa": la mayoría eran veteranos, pues habían luchado tanto en el frente francés como en el ruso. Habían sido testigos de las atrocidades nazis, tanto en el campo de batalla como en la retaguardia y en particularmente sobre los judíos. Por ejemplo, Willy Graf fue testigo de la vida en los guettos de Varsovia y Lodtz, no pudiendo olvidar las imágenes de brutalidad que había presenciado. Además tomaron conciencia de que el revés que la Wehrmacht había sufrido en Stalingrado finalmente llevaría a Alemania a la derrota.

Tras una temporada de cese en sus actividades en la segunda mitad de julio de 1942, la Rosa Blanca adoptó una postura más enérgica contra Hitler en febrero de 1943, repartiendo las dos últimas series de folletos y pintando eslóganes antinazis por todo Múnich, principalmente en las puertas de la Universidad.
En enero de 1943 se puso en marcha una campaña de panfletos y grafitti contra la guerra en y en torno de la Ludwig Maximilians Universität en Munich. A la sazón el grupo disponía de una copiadora manual, produciendo entre 6000 y 9000 copias de su quinta hoja. Inevitablemente, fueron identificados pronto y detenidos.

El florecimiento de 'La Rosa' sorprendió y preocupó al régimen, por implicar a uno de sus bastiones tal como la Universidad. Por otra parte infundió coraje al resto de grupos de resistencia dispersos y desmoralizados a la sazón. Pero 'Rosa Blanca' no era un signo de descontento generalizado contra régimen, y no tenía imitadores en otros lugares. Como fuente de información tenemos a las redes de los partidos de izquierda que se hicieron eco del creciente descontento en el curso de la guerra y de las dificultades económicas resultantes, en particular entre los trabajadores industriales y los agricultores, pero no consta que este se transformase en activa hostilidad al régimen.

Los folletos causaron sensación, y la Gestapo comenzó una intensa búsqueda de los editores. En las noches del 3, 8 y 15 de febrero de 1943, las consignas "Libertad" y "Abajo Hitler" aparecieron en las paredes de la universidad y otros edificios en Munich. Alexander Schmorell, Hans Scholl y Willi Graf les habían pintado con pintura a base de alquitrán. Se supone que un grafitti similar que apareció en la zona de los alrededores sería pintado por imitadores espoleados por el ejemplo.

La última distribución tuvo lugar en la Universidad, el 18 de febrero de 1943, intentando coincidir con la salida de clase de los estudiantes. Con la mayoría de los folletos ya repartidos en lugares importantes, Sophie Scholl tomó la decisión de subir las escaleras hasta lo alto del atrio y lanzar los últimos folletos sobre los estudiantes. Fue vista por un bedel, quien era miembro del partido Nazi, y la arrestó junto con su hermano. Los tres cabecillas, Hans Scholl, Sophie Scholl y Christoph Probst, fueron sometidos a un juicio superficial y ejecutados, al igual que Kurt Huber, un profesor de música y filosofía acusado de inspirar sus acciones, y otros miembros activos cayeron pronto en redada, y tanto el grupo como todo aquel asociado con ellos fue interrogado.

Los Scholl y Probst fueron los primeros en comparecer ante el tribunal, el 22 de febrero de 1943. Se les encontró culpables de traición. Roland Freisler (el Juez Supremo del Tribunal del Pueblo de Alemania) los condenó a ser ejecutados en la guillotina ese mismo día. El 19 de abril de 1943 son condenados a muerte y ejecutados Willi Graf, Kurt Huber y Alexander Schmorell. Los otros miembros clave del grupo también fueron decapitados más tarde aquel verano. Amigos y colegas de la Rosa Blanca, aquellos que habían ayudado en la preparación y distribución de folletos, así como recaudado dinero para la viuda e hijos pequeños de Probst, fueron sentenciados a penas de prisión entre los seis meses y los diez años.

La Rosa blanca estaba basada en principios cristianos y rechazaba el militarismo de la Alemania de Adolf Hitler, y creía en una Europa federada adherida a los principios ilustrados de la libertad, tolerancia y justicia. No obstante, en un espíritu absolutamente ecuménico, el grupo contaba con adherentes católicos, luteranos, ortodoxos e incluso budistas o agnósticos. Citando ampliamente a la Biblia, Lao Tse, Aristóteles y Novalis, así como a Goethe y Schiller, apelaban a lo que ellos consideraban la intelligentsia alemana, creyendo que esta sería intrínsecamente opuesta al Nazismo. Al principio, los folletos se distribuyeron mediante envíos masivos por correo, en diferentes ciudades en Baviera y Austria, ya que creían que el sur de Alemania sería más receptivo a su mensaje anti-militarista. De ellos damos una muestra:

"¿No es cierto que cada alemán honesto está avergonzado de su gobierno en estos días? ¿Quién de nosotros tiene alguna idea de las dimensiones de la vergüenza que caerá sobre nosotros y nuestros hijos cuando un día haya caído el velo de nuestros ojos y los crímenes más horrible delitos – crímenes que se escapan infinitamente de toda dimensión humana – vean la luz del día?”
Primera hoja de "La Rosa Blanca"


" Desde la conquista de Polonia, 300. 000 judíos han sido asesinados en este país de la manera más bestial .El pueblo alemán está sumido en un sueño aburrido, estúpido y alienta a los criminales fascistas. Cada uno quiere ser exonerado de culpa, cada uno sigue su camino con la conciencia más plácida y tranquilo. Pero no puede ser exonerado. Es culpable, culpable, culpable!"
Segunda hoja de "La Rosa Blanca

La maduración espiritual de varios de sus miembros fue la base de su creciente compromiso político ya que consideraban que Hitler atentaba contra lo más valioso y sagrado de la creación - el ser humano. Sus cartas y diarios están llenas de reflexiones sobre esta responsabilidad que sienten que Dios les encomienda. Sirva de ejemplo esta anotación del diario de Sophie Scholl del 12 de febrero de 1942:

Cuando miro a los hombres a mi alrededor, y también a mí misma, siento un enorme respeto ante las personas puesa causa de ellas Dios ha descendido. Por otra parte es lo que menos entiendo. Sí, lo que menos entiendo de Dios es su amor. Señor, necesito rezar, rogar. ¡Sí! Tendríamos que tener siempre presente cuando nos interrelacionamos que Dios se hizo Hombre por nosotros.
 
El testimonio de su entereza ante la muerte es de Sophie Scholl es estremecedor de acuerdo con el relato de su verdugo: "En los muchos años de mi oficio, jamás he visto a nadie que se enfrentara a los últimos instantes de su vida con tanta serenidad como esta muchacha menuda, de ojos profundos, casi una adolescente". Meses antes de su muerte, Sophie Scholl había anotado en su diario: "Dios mío: no sé otra cosa que balbucear cuando me dirijo a tí. No sé hacer más que presentarte mi corazón, al que mil deseos quieren apartar de tí. Como soy tan débil que no puedo permanecer voluntariamente vuelta a tí, destruye lo que de tí me aparte y llévame con violencia hacia tí. Pues sé que sólo en tí soy feliz. ¡Qué lejos estoy de tí!"

Antes de la ejecución, Christopher, Hans y Sophie pudieron juntarse por última vez. Christopher les dijo: «Dentro de unos minutos nos reuniremos en la eternidad». Y Hans, ante el verdugo, se despidió con un grito: «¡Viva la libertad! ¡Viva Alemania!»

Platypus
Traducción de algunos extractos de diarios y cartas de Sophie Scholl 


Adjuntamos citas de sus diarios y cartas, traducidas por nuestro amigo Rainer Uphoff, en las que reflexiona sobre su posible conversión al catolicismo y nos ayudan a profundizar en las motivaciones de esta chica ejecutada en 1943 a los 21 años por su resistencia contra el nacional-socialismo.


Diario, 11-4-1941
"Quisiera ir a una iglesia [católica], no a la evangélica en la que [sólo] escucho críticamente la predicación del pastor. Quiero ir a la otra, donde pueda dejarme llevar por la Pasión, dónde sólo tenga que estar vacía y abierta."


Diario, 4-11-1941
"Fui a la iglesia con el pretexto de tocar el órgano. La encontré completamente vacía. Intenté rezar. Me arrodillé e intenté rezar. Pero siempre estaba penando: ‘tienes que ponerte de una manera para que, si alguien entra, puedas ponerte de pie enseguida’.(1)

Supongo que es una tontería, una falsa vergüenza y debido a esto mi oración la hice también a toda prisa. Al final entendí que yo no estaba preparada para orar, que sólo quise forzar a Dios."


Carta a Lisa Remmpis, Domingo de Pascua 1942
"Nos levantamos [ella y su hermano] a las 4 de la mañana para poder ir a la vigilia pascual de la iglesia [católica] de Söflingen. Siento mucha necesidad de vivir la liturgia de esta manera, como una verdadera celebración [del misterio] de Dios y no como una conferencia como en la iglesia evangélica. Voy a tener que acostumbrarme todavía esta dramatización teatral que es la liturgia católica para vivirla en profundidad y sin distraerme [con sus ritos]. Pero es precisamente este ‘espectáculo’ que ayuda a una persona con fe a vivirlo desde la profundidad.

Pero no sólo quiero sentirlo, sino también quiero expresarlo e inclinarme ante un crucifijo (2). Pero todavía me siento inhibida a mostrarlo abiertamente y sigo sintiéndome dividida, al menos, por ahora."


(1) El gesto de arrodillarse en la iglesia es considerado, en Alemania, un típico gesto católico. Los luteranos consideran que, tras "confraternizarse" Dios con los hombres a través de Cristo, la postura propia para la oración es estar de pie.
(2)También el crucifico es un símbolo católico puesto que los protestantes, salvo excepciones, solo usan cruces "sin cuerpo".
 

El texto de los panfletos editados se puede consultar en 'Libertarian Community' portal de tendencia anarquista

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